Danny el Fantasmita nació de la curiosidad, de la mezcla entre lo tierno y lo oscuro, y de esa sensación de pertenecer al mundo sin encajar del todo. Cada proyecto es un pedacito de su historia: vivencias, emociones y momentos que quizá también le han pasado a alguien más. Es una artista del norte que decidió no quedarse pequeña, aunque a veces se sintiera invisible.

